¿Qué es la hora azul?

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Recuerdo una conversación con mi mujer hace tiempo acerca de la hora azul. Sucedió que un día le dije que se fijara en el tono azul intenso del cielo en ese preciso momento. Fue un poco incrédula al principio pero tras una breve explicación quedó convencida que ese azul intenso no era una casualidad sino que es un fenómeno que ocurre cada día, al que llamamos hora azul.

¿Voy a hablar de astronomía? No, para nada...bueno un poco. La astronomía no es el tema de este blog. Sin embargo sí hablaré de ese periodo de tiempo diario en el que observamos un cielo azul intenso y precioso que bien vale que cojamos la cámara y salgamos a hacer fotos.

¿En qué consiste la hora azul?

Lo dicho, la hora azul es un periodo de tiempo diario en el que observamos un precioso tono azul intenso en el cielo. Este periodo de tiempo, en realidad dos, los observamos justo después de la salida del sol y también justo antes del anochecer. La duración de estos periodos es variable, ya que depende de la época del año en que nos encontremos y en el lugar del planeta dónde estemos localizados. Es decir de la posición relativa del sol respecto a la posición del observador en la tierra. Vale vale, esta va a ser toda la astronomía que voy a incluir en este artículo (no sé mucha más lo admito ;-P)

Volviendo al tema, la hora azul comprende estos dos momentos del día, y por cierto, no son precisamente periodos de una hora exacta. De nuevo, la duración de esta "hora" azul es variable.

El efecto se produce cuando la cantidad de luz que proviene del sol es baja, cosa que observamos, como decía arriba, justo después del amanecer y justo antes del anochecer. Al hacerlo, el azul del cielo gana en intensidad. Este principio que observamos en la naturaleza también aplica en nuestro día a día; contra menos luz hagamos llegar a un objeto más intensos serán los colores que obtengamos.

Veamos un par de ejemplos:

Ejemplo de Hora Azul
Foto de Samuel Sharpe en Flickr

Ejemplo de Hora Azul
Foto de Rafael Aleixo en Flickr


¿Por qué es importante la hora azul?

La hora azul permite que captemos un azul intenso en el cielo, cosa que compositivamente es muy poderosa. Normalmente el cielo aparece de un color azul claro, muy claro. El hecho de obtener un cielo azul intenso junto con otros componentes iluminados, le confiere a la imagen de un aspecto atractivo. Si hacemos, por ejemplo, fotos en ciudad, el contraste del cielo azul y los edificios iluminados combinará perfectamente.

Cuando hablaba en otra entrada sobre el color y los colores complementarios, decíamos que los colores debían aparecer en armonía y que existían incluso algunas reglas para poder conseguirlo. Por ejemplo, el azul (del cielo) con el amarillo (de la iluminación de los edificios) son colores opuestos y combinados en una proporción de aproximadamente 2 a 1 (dos de azul por una de amarillo) conseguiremos una buena composición. De forma bastante natural obtendremos esta proporción cuando salgamos a hacer fotos aprovechando la hora azul. Podemos hacer que el cielo nos ocupe una buena porción de la imagen, mientras que el resto la puede tomar la zona iluminada.

Una advertencia, la hora azul pasa muuuuuuy rápido. Es un momento fugaz, y las condiciones cambian minuto a minuto. Por ejemplo, si salimos a la tarde, observarás que se hace de noche bastante rápido, y que el azul intenso del cielo se convierte en oscura noche en un abrir y cerrar de ojos. Ten en cuenta que las condiciones de luz cambiarán súbitamente, así que atención con los controles de la cámara y ten a mano el trípode.

¿Cómo puedo saber cuándo puedo observar la hora azul?  

Para saber cuando exactamente se puede observar la hora azul en función de dónde estemos localizados y de la época del año en la que nos encontremos, existen muchas herramientas en la red. También tenemos a nuestra disposición aplicaciones para dispositivos móviles que son una buenísima opción también. Yo utilizo algunas, así que te dejo algunas referencias por si las quieres usar también:

SunCalc: Esta es mi favorita. Es una web que permite definir la fecha y la posición dónde nos encontramos y con eso nos muestra un mapa (Google maps) con un indicador gráfico del recorrido del sol en ese momento y lugar. Nos indica la posición del sol en un preciso momento. Esto no tiene que ver con la hora azul pero sabiendo la posición del sol podemos saber si en un preciso momento tendremos el sol allí donde nos gustaría tenerlo... Sobre la hora azul, esta web dispone de una barra en la parte superior donde nos podemos desplazar en las horas del día, y allí nos indica la hora azul. Por ejemplo, hoy desde dónde me encuentro en este momento, me indica que la hora azul se extiende entre las 7:05 - 7:25 por la mañana y entre las 20:15 - 20:45 por la noche.

The Golden Hour: Otra forma de llamar a la hora azul es la hora dorada "golden hour" en inglés. Esta web también esta muy bien y representa gráficamente muy bien el fenómeno de la salida y puesta del sol. De nuevo, debemos introducir fecha y localización para obtener el resultado.

The Photographer's ephemeris. Esta es una aplicación para instalar en tu ordenador también disponible para dispositivos móviles. De nuevo, incluye funcionalidades similares a las anteriores permitiendo calcular los periodos de hora azul del día.


¿Conocías la hora azul? ¿Tienes algún ejemplo con el que hayas experimentado?


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Una guía de para controlar la luz ambiental cuando usamos el flash

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Una de las cosas que incorporamos cuando usamos un flash es una nueva fuente de luz. Efectivamente es una fuente nueva, ya que normalmente usamos el flash junto con luz ambiental. Nuestro flash actuará en muchas ocasiones como luz principal (no siempre) pero sucede que también queremos controlar la luz ambiental de la escena, en concreto la cantidad de luz que queremos que incida en nuestra imagen.

Resumiendo, usamos el flash y disponemos ahora de dos fuentes de luz, la ambiental y la propia del flash. La siguiente pregunta que se nos puede ocurrir es: ¿podemos controlar ambas luces? ¿Podemos hacer que nuestro sujeto aparezca correctamente iluminado con la luz del flash pero al mismo tiempo hacer aparecer la luz ambiental? Claro que podemos.

Una experiencia reciente

Hace apenas unos días he tenido la suerte y el privilegio de hacer fotos en un escenario excepcional, la Sagrada Familia de Barcelona. La ocasión fue el ensayo de una coral al cuál me invitaron a recoger el momento. El ensayo estaba planificado para las 21:00 de la noche. Como te puedes imaginar, la luz disponible dentro del templo era la que provenía de la iluminación artificial y nada más. A esas horas de la noche no se dispuso de nada de luz natural. Por lo tanto, el uso del flash se hizo imprescindible para tomar algunas imágenes.

Y ¿cómo lo hacemos? Resumiendo mucho, la regla es la siguiente: la apertura del diafragma controlará la luz del flash mientras que el tiempo de exposición controlará la luz ambiental. Es decir, una vez exponemos correctamente para la luz del flash, podemos jugar con el tiempo de exposición para hacer que la luz ambiental aparezca. Recuerda que con tiempos más largos captamos más luz que con tiempos cortos.

Vemos un ejemplo de la foto de grupo que hicimos durante el descanso del ensayo. En la primera imagen, el tiempo de exposición fue de 1/60 segundos. Esto hace que captemos muy poca luz ambiental del templo. Sin embargo, en la segunda imagen, la velocidad pasó a 1/10, casi tres pasos pasos más o ¡ocho veces más luz! por lo que la diferencia es bastante evidente.

Foto grupo poca iluminación ambiental
f5,6 1/60 iso800

Foto grupo mayor iluminación ambiental
f5,6 1/10 iso800

¿Cómo es posible? 

Y ¿cómo puede ser que aún aumentando el tiempo de exposición en dos pasos no hayamos "quemado" toda la zona donde estaba iluminando el flash? Para responder a esta pregunta sólo hay que darse cuenta de algo, la luz del flash es un destello muy corto de luz. Es decir, que en todo el tiempo que el obturador está abierto, la luz del flash incide en una minimísima fracción de tiempo. Pongamos que el destello del flash dura 1/10.000 segundos. Con ese intervalo, da igual si abrimos nuestro obturador durante 1/60 o 1/15 segundos. La luz del flash que llegará al sensor será la misma. Recuerda, hablamos de la luz del flash y no de la luz ambiental. En cambio, la luz ambiental es luz contínua y por tanto, en una exposición de 1/15 entrará cuatro veces más luz contínua que en una exposición de 1/60.


Una pequeña guía

Si quieres practicar con esto, busca un lugar dónde necesites usar el flash (un interior por ejemplo) y asegúrate que dispones de alguna luz ambiental, ya sea artificial o natural. Mueve el dial de tu cámara a manual y sitúalo a f5,6 y 1/125 iso 200. Usa tu flash en automático y haz una primera prueba. Estoy casi seguro que la foto saldrá bien expuesta. Ahora fíjate en la luz ambiental. Es posible que no hayas captado demasiada ¿verdad?. Bien, ahora simplemente aumenta el tiempo de exposición a 1/60 y vuelve a hacer la prueba. De nuevo, tu sujeto principal iluminado con el flash aparecerá bien expuesto y ¡oh sorpresa!, has captado más luz ambiental. Puedes hacer otra prueba con 1/15 y fíjate que ya captas mucha más luz (la foto saldrá movida probablemente, pero ahora eso no importa)

Así que ya sabes como controlar la luz ambiental con tu flash. Espero que te haya servido.


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Que es el full frame y que ventajas e inconvenientes tiene

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Foto de mrjorgen en Flickr

No hace demasiado, hablando con un amigo sobre cámaras, surgió el tema de si vale la pena pasar a full frame y que ventajas ofrecen. Pero primero de todo, ¿te parece que explique primero que es una cámara full frame y luego hablamos de sus ventajas e inconvenientes?

Cámara full frame

O dicho de otra forma, cámara de sensor completo o de 35mm. Pues eso, simplemente, una cámara full frame es la que dispone de un sensor de tamaño análogo al tamaño del cuadro de la película de las cámaras analógicas. Es decir, el tamaño del sensor tiene unas proporciones de 36x24mm. Tan simple como eso.
En realidad las cámaras digitales no adoptaron de forma tan natural el formato de las cámaras analógicas. El elevado coste de producir un sensor de ese tamaño, hizo que las marcas desarrollaran sensores más pequeños y claro, más baratos. Posiblemente el más extendido entre las cámaras SLR sea el formato APS-C, aproximadamente 1.5 / 1.6 veces más pequeño. Además en cámaras más pequeñas o compactas, el factor tamaño y coste es muy determinante, y por tanto el uso de sensores todavía más pequeños es un factor clave.

Tenemos entonces un panorama donde el uso de sensores pequeños empieza a proliferar y se deja los sensores full frame para la gama más alta del espectro de cámaras de las grandes marcas. Esto esta empezando a cambiar y cada vez más vemos precios más adecuados y la aparición de cámaras full frame low cost. Estoy seguro que la tendencia continuará y que cada vez más vayamos adoptando el formato completo.

Pero, ¿y que ventajas tiene?

Busca por Internet sobre este tema y encontrarás millones de recursos comparando el formato full frame con otros tamaños de sensor. Se comparan muestras de fotos tomadas con ambos tamaños etc. Yo te voy a explicar la teoría que hay detrás de todo esto.

Comparación distintos tamaños de sensor
Ejemplos de diferentes tamaños de sensor

Un sensor está compuesto por un conjunto de celdas fotosensibles que captan la luz. Cada celda se corresponde con un punto digital que llamamos pixel. Como hay muchos, adoptamos la nomenclatura digital de Megapíxel, que simplemente quiere decir "millón de pixels". Te suena ahora este término ¿verdad?

Para ver lo que pasa, supongamos que tenemos un sensor full frame y, para comparar, un sensor APS-C, que físicamente es más pequeño. Bien, ahora supongamos que ambos sensores tienen la misma cantidad de celdas fotosensibles. Ahora hay que darse cuenta que en sensor full frame tendrá las celdas más grandes en tamaño que el sensor APS. ¿Es esto muy importante? ¿El tamaño importa? Efectivamente, el tamaño de las celdas importa. Recuerda que te he comentado que al final cada celda fotosensible se transforma en un píxel de nuestra imagen digital, así que podríamos pensar que el resultado debería ser idéntico ya que disponemos en ambos casos de la misma cantidad de pixels. Vaya, y ¿dónde está el truco? No hay truco. La teoría dice que al ser las celdas fotosensibles más grandes en el caso de un sensor full frame, lo que pasa es que una mayor cantidad de fotones impactan cada celda, y que por tanto cada celda capta más información y que de esta forma, la calidad de la imagen obtenida aumenta. Precioso ¿no?

Por lo tanto, la principal ventaja de un sensor full frame, ya hemos visto que es la calidad de la imagen resultante debido a que las celdas son relativamente más grandes.

Si quieres una herramienta para comparar diferentes tamaños de sensor, puedes visitar este artículo publicado hace un tiempo dónde podréis obtener gráficos como el de más arriba que ayudan a comparar visualmente los distintos tamaños de sensor.

Principal inconveniente: coste

Claro, no todo iba a ser tan fácil. Junto con la ventaja de la calidad de las imágenes, debemos sopesar los inconvenientes de este formato, ente el que destaca el precio. Efectivamente, construir sensores full frame tiene un precio, aunque hay buenas noticias. Las principales marcas están empezando a introducir cámaras full frame de iniciación, a un precio relativamente barato.

Construir los correspondientes objetivos compatibles con el formato full frame también tiene su coste. Efectivamente, los objetivos tienen que ser específicos para ese formato, por lo que si estás usando objetivos para formatos APS-C, es posible no acaben de funcionar bien en cámaras full frame. Esto se debe a que como el sensor APS-C es más pequeño, los objetivos para ese formato se adaptan a ese tamaño de sensor. Al quererlos usar en un sensor más grande, nos encontramos que posiblemente las imágenes que obtengamos estén viñeteadas (zonas oscuras en los bordes de la imagen).

Y entonces, ¿vale la pena?

Claro, esta es la eterna pregunta ¿vale la pena?. Difícil de contestar. Por un lado tenemos la ventaja del aumento de la calidad y por otro el del aumento de coste. Es por tanto una opción claramente profesional, aunque como comentaba, cada vez más, las marcas están apostando por un segmento full frame de iniciación, y por tanto, por una reducción de costes significativas. ¿Veremos algún día cámaras full frame a precios realmente competitivos?....veremos.

Responder a la pregunta de si vale la pena es como la de contestar cuál es el coche que más te conviene...¡depende de muchos factores!


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Tres razones para tener un objetivo de focal fija además de tu zoom

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Foto de 55Laney69 en Flickr
Posiblemente una de las primeras cosas que hacemos cuando nos adentramos en el mundo de la fotografía es comprar algún objetivo para complementar el kit inicial que acabamos de adquirir. Normalmente las miradas se centran en teleobjetivos, aquellos que permiten obtener una imagen cercana de objetos a cierta distancia. Es quizá lo que nos llama poderosamente la atención y es nuestra primera opción de compra. Por supuesto, tampoco dudamos en que lo que necesitamos es un "zoom", para poder ser más versátiles y poder abarcar un amplio rango de encuadres sin tener que cambiar nuestra posición.

¿Hay algo de malo en todo esto? ¡Para nada! no hay absolutamente nada malo con esto, todo lo contrario. Practicar con diferentes tipos de objetivos es siempre bueno. Si cuento mi experiencia personal, lo que describo arriba es posiblemente lo que yo también he experimentado. Buscar un teleobjetivo y jugar con él fue la primera adquisición fotográfica que hice ya hace unos años, y he pasado también por los objetivos "todo terreno". Me encantan todas estas opciones y estoy muy contento. Sin embargo, quiero también contar las bondades de unos pobres olvidados: los objetivos de focal fija.

Primero de todo ¿qué es un objetivo de focal fija? Un objetivo de focal fija (o objetivo "prime" en inglés) es un objetivo de una focal determinada que por tanto no dispone de un anillo de zoom. Dicho en otras palabras: lo que ves es lo que hay. Un objetivo de estas características, por ejemplo, podría ser un 50mm que únicamente ofrece la posibilidad de obtener esa focal y no nos podemos mover de ahí. Los hay de todo tipo de focales, desde angulares a objetivos "normales" como el mencionado 50mm e incluso teleobjetivos fijos como 300mm, 400mm, 50mm etc.

Y la pregunta que nos podemos hacer podría ser: ¿y es práctico? ¿vale la pena?. Aunque no lo parezca, sí, lo es, y te voy a exponer unas cuantas razones por las que deberías tener uno en tu mochila, y me referiré sobretodo a los de focal "normal" ya que son los que se pueden considerar más versátiles.

Calidad

Primero de todo hay que destacar la calidad de los objetivos fijos. Al no tener componentes móviles y, por tanto, al tener una construcción mucho más sencilla, estos objetivos suelen tener una calidad superior a los objetivos zoom. Por el mismo motivo, por esa construcción más sencilla, los objetivos son normalmente más luminosos, alcanzando aperturas bastante grandes. No es nada extraño encontrarse aperturas de f1.4 o f1.8 en un objetivo de estas características.

El hecho de tener aperturas muy grandes hace que sea un objetivo ideal para jugar con la profundidad de campo reducida que podemos obtener. Nos permite, por tanto, aislar nuestro sujeto del resto de la imagen y hacer que destaque en el encuadre.

Precio

De nuevo, la construcción sencilla de estos objetivos hace que su precio sea también relativamente bajos. Las marcas suelen poner en el mercado objetivos fijos que pueden rondar los 100€-200€. Mi experiencia personal os lo puede confirmar. Mi objetivo 50mm 1.8 de Nikon costó alrededor de los 100€.

Haciendo un rápido rastreo en eBay también podemos encontrar algunos ejemplos:
Nikon 50mm f1.8: 92,90€
Nikon 35mm f1.8: 186,55€
Canon 50mm f1.8: 84€

Comodidad

Otro punto a favor de los objetivos fijos es la comodidad con la que se trabaja con ellos. Son normalmente pequeños y ligeros y por tanto no son nada aparatosos. Muy cómodos de llevar en la mochila sin por ello tener que cargar con un peso excesivo. Es un objetivo para llevar siempre en la mochila y echar mano de él en cualquier momento. Objetivos como los mencionados arriba tienen un peso de aproximadamente 130-150 gramos, bastante más livianos que los objetivos zoom que típicamente pesan entre 500 y 750 gramos.

Por otro lado, el hecho de no tener anillo de zoom, o mejor dicho, hacer que nuestro zoom pase a ser nuestros pies, facilita que nos concentremos en la composición de nuestra imagen. El encuadre de nuestra foto depende exclusivamente de nuestra posición y esto hace que debamos ser más dinámicos en la escena, tratando de buscar el mejor ángulo y la mejor posición.

Conclusión

Considerar un objetivo de focal fija es siempre una buena idea. Su alta relación calidad precio junto con la comodidad de manejo hacen que sea una opción muy atractiva. Si no lo has probado todavía ¡te animo a ello!


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Las cinco razones para no imprimir una foto en brillo

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Foto de Darren Johnson en Flickr


A raíz de un reciente artículo de este blog sobre los aspectos a valorar en el momento de imprimir y enmarcar una foto, he recibido muchos comentarios acerca de mi valoración acerca de la impresión en mate, y más concretamente de lo contrario, de NUNCA imprimir una foto en brillo. Por esta razón me dispongo a exponer mi punto de vista, eso sí, totalmente subjetiva.

Primero de todo ¿es necesario?

Efectivamente. El acabado en brillante le confiere a la foto un efecto de acabado "húmeda". Y digo yo, ¿Qué necesidad hay? ¿Qué gracia tiene? Yo no se la veo, la verdad. Me gusta que las fotos al imprimirlas sean tal como se han pensado que sean, sin añadir nada como esta capa brillante a modo de barniz. Lo encuentro feo y ya de otra época. Hoy en día que los fotógrafos tienen mil oportunidades de poder editar sus trabajos de una forma u otra ¿tiene que ser en el último paso, el de la impresión, en el que añadamos un barniz? Yo creo que no. Me gusta más que la foto tenga el aspecto natural del acabado en mate. Es posible que hace años, en la era analógica, el imprimir en brillo era casi necesario, sobretodo en el entorno amateur. Hoy en día no lo creo oportuno. Pasemos página por favor.

Produce reflejos

Otra de las razones principales para no imprimir en brillo es simplemente que la foto en si produce reflejos y hace que ver la foto sea una incomodidad total. ¿No te ha pasado? ¿No te has encontrado nunca viendo fotos familiares y tener que girar la foto o la cabeza para poder ver algún detalle? El error está en el acabado. El acabado produce, claro está, un reflejo incómodo que no se produce con el acabado en mate, y eso es para mi ya una razón de peso para no hacerlo jamás.

Son más delicadas de manipular

Un aspecto práctico esta vez. El acabado en brillo deja una película encima de la foto que la hace bastante más difícil de manipular. Es cierto que esto ha mejorado mucho. Recuerdo hace muchos años que las fotos se tenían que casi tocar con guantes y que si ponías un dedo encima corrías el riesgo de perpetuar una huella por los siglos de los siglos. Los arqueólogos del próximo milenio se pondrán las botas con esto y alucinarán cuando encuentren huellas incrustadas todavía en la superficie de alguna foto....aunque en realidad, cuando simplemente vean el acabado en brillo seguro que dirán, "ah sí, acabado en brillo, entonces debe tratarse del siglo XX principios del XXI". Digo principios del XXI porque tengo la esperanza de que acabar con esto algún día no muy lejano :-)

Imprimir en brillo es manipular la fotografía

He escuchado el argumento de que en brillante se "remarcan los colores" e incluso alguien recomendando la norma de que si imprimimos en color lo hagamos en brillante y si es en blanco y negro lo hagamos en mate. ¿Qué argumento es ese?. Precisamente por eso, remarcar los colores o hacer que sean más vivos, es una decisión del propio fotógrafo. Quiero decir, de alguna forma, el acabado en brillo ¡es una forma de manipulación del trabajo del autor!

Vale lo admito, el argumento está cogido por los pelos, pero es bien cierto. Si la excusa para imprimir en brillo es que "queda mejor", es que estamos alterando el trabajo del fotógrafo añadiendo un acabado extra. Es posible que el fotógrafo no esté de acuerdo ¿no?

Es una cruzada personal, ¿qué pasa?

Y por último, claro, la cruzada personal de apostar por el mate y desterrar de una vez el acabado en brillo. Lo sé, no llevan a nada y no tienen demasiado alcance, pero me gusta embarcarme en este tipo cosas. Tiene un punto romántico. Es el mismo tipo de cruzada que la reivindicación de los signos de interrogación o de admiración iniciales (¿¡). En un texto formal como el artículo en un blog esto no tiene importancia, ya que evidentemente los signos iniciales van a estar allí seguro....el mérito viene cuando estos signos aparecen en un chat por teléfono móvil, donde tienes que ir hasta a una tercera pantalla del teclado para buscar el maldito ¿ o ¡.

En este tema de las fotos en brillo o en mate va a ser lo mismo. Aquí lo dejo para que lo reflexiones y lo valores tu mismo. Si digo que no quiero convencerte de la conveniencia de imprimir en mate, mentiré, claro que quiero convencerte. Al menos mi intención es que la próxima vez que en la tienda de fotos te digan aquello de "brillo o mate" se te cruce inmediatamente un flash mental y te acuerdes de aquél artículo que leíste no sabes dónde que te decía "¡en mate! ¡imprime en mate!". ¡Únete a la cruzada!


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Seis aspectos que debes valorar al imprimir y enmarcar una foto

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Recuerdo hace un tiempo en la clase inicial de un curso de fotografía, y tras debatir brevemente entre los alumnos, la profesora definió la fotografía como "un objeto que se puede tocar". Efectivamente, la fotografía es un trozo de papel dónde hemos plasmado una imagen y efectivamente se puede tocar y trabajar con él. Siempre recuerdo esas palabras porque estando en la era digital la excepción suele ser que imprimamos nuestras fotografías e incluso que lleguemos al punto de enmarcarlas.

En este artículo describo los diferentes aspectos que tengo en cuenta para pasar de la imagen en digital a la foto finalmente enmarcada

Color o blanco y negro

Podríamos pensar que la decisión de dejar la imagen en color o en blanco y negro en realidad es parte del proceso de obtención y procesamiento de nuestra imagen. Es decir, es parte de la decisión de si una imagen debe quedar en color o mejor en blanco y negro. También puede ser una opción estrictamente personal (ejemplo: "yo sólo hago fotos en blanco y negro"). Es cierto, siempre es así. Pero ¿qué pasa cuando elegimos una foto para ser imprimida y enmarcada? Es muy posible que empecemos a pensar un poco más allá de la foto en sí para incluir los elementos más allá de la propia imagen obtenida: ¿para quién es?, ¿cuán grande vamos a querer la foto?, ¿dónde va a estar expuesta?, ¿va a formar parte de una composición de otras fotos?, etc.

Es todo esto lo que a mi me hace pensar muy bien si vale la pena pasar a blanco y negro o mejor dejarlas en color. No tengo una regla clara. Lo que me gusta hacer es hacer una pequeña composición de las fotos que quiero imprimir y ver como funcionan todas ellas juntas. A partir de ahí tomo una decisión. Mira por ejemplo lo que hice recientemente con unas fotos de mi hija Noa; primero coloqué las imágenes en color en una composición determinada (esta no es la composición final). El objetivo es ver como funcionan todas las imágenes juntas, y valorar el conjunto:


Composición fotos en color

A continuación hice lo mismo con una versión en blanco y negro.

Composición fotos en blanco y negro


Cuestión de gustos, pero en este caso, me gustó más la opción en blanco y negro. Le da más uniformidad al conjunto y creo que funcionan mejor. De nuevo, cuestión de gustos.

Recorte

El recorte de la imagen (el crop) es un aspecto vital cuando vamos a reproducir nuestra imagen en papel. la razón es que los formatos que ofrecen los laboratorios no tienen porque ser los que encajen con la proporción 3x2 de las cámaras digitales. Es por eso que se vuelve imprescindible trabajar el recorte de la imagen en función del formato de impresión que queramos obtener. En el ejemplo de las imágenes comentadas más arriba, el formato que elegí para las fotos es 24x30.

Ejemplo de recorte efectuado a 24x30

En la imagen superior puedes ver el tipo de recorte efectuado en una de las fotos. Puedes ver que la diferencia de formato es significativa y esto obliga a pensar muy bien en cómo efectuar el recorte. Es un buen momento para poner en practica los conocimientos de composición, ya sean aspectos generales como el encuadre como aspectos más específicos cuando fotografiamos personas.

Mate o brillante

No quiero ver a nadie imprimiendo una foto en brillante. Punto y final.
Va, me explico. El acabado brillante da a la imagen un aspecto de húmedo ficticio, y una vez expuestas generan reflejos bastante indeseables y molestos a para mi gusto. Si te parece que quedan mejor, ¡error! deja de hacerlo, imprime en mate y no te arrepentirás.

Laboratorios profesionales

¿Vale la pena trabajar con laboratorios profesionales?
Sin duda, vale muuuucho la pena. No lo dudes. Trabajar con laboratorios profesionales marca la diferencia. En ellos te van a asesorar sobre el resultado final de tus imágenes e incluso, si no te atreves tu mismo o no estás familiarizado, te pueden ayudar con los aspectos técnicos de tus archivos por un pequeño porcentaje del coste, todo muy razonable.

Hay que perderle el miedo. Es una lástima trabajar en las fotos, editar, recortar etc. como para que luego la impresión en papel deje mucho que desear. Ponte en manos de laboratorios profesionales ya que vale mucho la pena.

Papel

El papel sobre el que imprimimos las imágenes también importa. Si trabajas con laboratorios profesionales (ver arriba) te informaran sobre las opciones disponibles. Los papeles con mayor gramaje dan una mayor calidad al trabajo final aunque aumenten su precio también. Vale la pena preguntar en cualquier caso sobre las opciones disponibles, ya que si vamos a imprimir un trabajo que queremos exponer en algún lugar visible, seguramente querremos una buena calidad. También decir que en general los laboratorios profesionales suelen ofrecer una muy buena calidad en los acabados "estándard", pero no está de más valorar distintas opciones. Te recomiendo que hagas alguna prueba. Si tienes una foto especial que quieras imprimir, prueba un papel de buena calidad. Te costará un poco más pero te permitirá valorar si vale la pena o no.

Enmarcados

Finalmente el gran tema de los enmarcados. Este es un mundo en si mismo y es muy casi tan importante como la foto en sí. ten en cuenta que de alguna forma, el enmarcado pasa a ser la extensión de la foto, y es por eso que debemos elegir bien.
En el mercado hay miles de opciones, todo tipo de marcos, todo tipo de passepartout tamaños, colores y materiales diversos.

Primera decisión ¿passepartout sí o no?. Bien, primero decir que el passepartout es el espacio que se deja entre el marco y la foto, y pueden ser de muchos colores y de tamaños diversos. El passepartout hace que la imagen "tome aire" o "respire" en el enmarcado final, favoreciéndola y resaltándola.

Mi preferencia es a hacer siempre passepartout cuando estamos trabajando con tamaños relativamente grandes. Si vamos más allá del 20x15, creo que en vale la pena incluirlo.

En general, me suelen gustar dos estilos: el discreto y el atrevido. Sí ya lo sé ¡no tengo criterio! Me explico; el estilo discreto es aquel con un passepartout generalmente en blanco y un marco discreto, en color blanco o color plateado. También el marco en negro suele quedar bien. El estilo más atrevido suele pasar por passepartouts en colores y un marco que combine. Es aquí donde podemos empezar a jugar con configuraciones diferentes, marcos de colores más extremos; plata, morado, dorado y otros materiales como la madera.

Todo un mundo en el que recomiendo que entréis. Hay muchos profesionales en esta área que ofrecen un servicio excelente. A mi me gusta ir con mi foto imprimida y que ellos me asesoren. Lo recomiendo encarecidamente.

En cuanto tenga las fotos enmarcadas en la pared ¡os actualizo!


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Resumen del 2013

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Llegamos a fin de año 2013 y es tiempo de hacer un pequeño resumen de lo acontecido en este blog donde vamos contando aspectos interesantes del mundo de la fotografía así como mis experiencias en el programa Google Fotos de Negocios. En primer lugar, comentaros que este año he compartido con vosotros 48 entradas, tocando diferentes temas. A principios de año acabé el curso de fotografía con los capítulos acerca del flash. Pasamos por algunos consejos de cómo hacer fotografías en modo automático y por una serie de artículos que trataban sobre el difícil tarea de hacer fotos a los niños. Todo esto salpicado con las novedades acerca de mi trabajo con Google, como por ejemplo el realizado en el Evenia Olympic Palace.

Espero que os haya gustado!!

Finalmente me gustaría desearte todo lo mejor para el 2014. Deseo que lo rellenes de buenos momentos y ¡qué les hagas muchas fotos!


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Cómo hacer un retrato en clave baja

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Autorretrato en clave baja


El retrato en clave baja es una técnica fotográfica que consiste en intentar controlar la luz de forma que iluminamos al sujeto mientras que el fondo lo mantenemos totalmente negro. La técnica permite obtener imágenes muy dramáticas y llamativas.

Si me preguntas de dónde viene el término "clave baja" confesaré que no lo sé. Imagino que proviene del término en inglés "low key".... En contraposición existe también la técnica en "clave alta", que ya te puedes imaginar que consiste en todo lo contrario, en conseguir imágenes que se caracterizan por la ausencia de sombras y el predominio de la luz.

Bien, pero volviendo al tema ¿cómo conseguimos hacer un retrato en clave baja? ¿qué necesitamos? Deja que te lo explique a continuación y seguro que te sorprende lo sencillo que puede llegar a ser ya que nos basta y nos sobra con una única luz (flash) para llevarlo a cabo.

Ajustes de la cámara

Lo primero que debemos tener en cuenta es que no es necesario encerrarse en un cuarto totalmente oscuro para hacer este tipo de fotografía. De hecho podemos usar cualquier espacio interior e incluso es posible hacerlo en un exteriores sin ningún problema. Entonces, ¿como puede ser que obtengamos una imagen totalmente negra?

La solución es muy simple. Lo primero que debemos hacer es intentar ajustar la cámara de forma que, sin disparar el flash, obtengamos una foto totalmente negra. Para ello, recuerda que podemos ajustar tanto la apertura, como la velocidad de obturación como la sensibilidad. Si cerramos la apertura, aumentamos la velocidad de obturación o reducimos la sensibilidad hacemos que nuestra cámara capte menos luz hasta un punto en que lo que obtenemos es una fantástica imagen en negro. Sólo un pequeño recordatorio. Vamos a disparar un flash, así que recuerda que no podrás aumentar la velocidad de obturación hasta más allá de la velocidad de sincronización del flash (¿recuerdas aquello de las cortinillas del obturador?). En mi caso, ese límite está en 1/200.

Esto es lo que he hecho recientemente en una sesión de autorretrato. Los ajustes que decidí para mi cámara fueron: f11 o f16, 1/125 i ISO100. Estuve jugando con un par de aperturas obteniendo resultados ligeramente distintos. Como decía, con estos ajustes en la cámara y sin flash, la imagen obtenida es una fenomenal foto en negro, nada más....¡vamos bien!

El flash

El segundo componente fundamental para hacer una foto en clave baja es el flash. Puesto que los ajustes de la cámara hacen que no captemos absolutamente ninguna luz ambiental, la luz del flash será la única que queremos que aparezca. Es de esta forma que conseguimos el efecto de que buscamos.

Para la sesión de autorretrato ajusté el flash a una potencia bastante menor a la que se correspondería a los ajustes de la cámara. Es decir una luz bastante débil. Está ajustado unos cuatro o cinco pasos por debajo, aproximadamente a f5,6 e ISO 200. En definitiva, la idea es controlar la luz del flash rebajando su potencia.

Otro elemento que he usado en el flash es un snoot, que no es nada mas que un cono metálico que se adapta a la cabeza del flash. Este elemento hace que la luz se concentre en una zona muy determinada y de esta forma podamos controlar perfectamente la dirección hacia donde la dirigimos. Yo utilizo un snoot de un kit de accesorios de flash de la casa FalconEyes (ver imagen más abajo) pero el mismo efecto se puede conseguir simplemente creando un cono con una cartulina negra que se puede enganchar a la cabeza del flash. Hay muchas alternativas "hágalo usted mismo" en Internet, algunas muy divertidas, para construir un snoot casero...si te interesa sólo tienes que bucear en el universo de Internet.

Snoot colocado en la cabeza del flash
Snoot en la cabeza del flash


La posición donde situamos el flash también es muy relevante. Puesto que queríamos darle al retrato un aspecto muy dramático, la decisión fue la de situar el flash en una posición muy lateral, digamos a unos 60 grados del sujeto, sin llegar a estar en perpendicular. Parte de la decisión de colocarlo en esta posición también depende del espacio que uno disponga entre el sujeto y el fondo. Queremos evitar que la luz del flash se refleje en el fondo pero si disponemos de poco espacio y colocamos en flash muy centrado, corremos el riesgo que también quede iluminado y perdamos así el efecto que queremos. La forma de evitar esto es situar el flash en una posición lateral. Decir también que el flash está situado a unos 2 metros de altura aproximadamente para que quede por encima de la cabeza.

El flash está disparado de forma remota desde la cámara mediante unos transmisores remotos. Lo puedes ver en la imagen superior colocado justo entre el cuerpo del flash y el trípode.

Las poses

Como siempre, en el momento de hacer un autorretrato, el momento duro es el de posar delante de la cámara. En este caso, hay que prestar atención a la posición del flash. Al usar el snoot, debemos de ser precisos con la colocación, ya que podemos estar iluminando una zona totalmente diferente a la deseada.

Jugué con la colocación del flash a ambos lados de la escena y con varios tipos de poses, mirando a un lado,  mirando al otro, mirando al flash directamente. Finalmente pude obtener alguna imagen interesante ¿no te parece?

Autorretrato en clave baja
Flash situado a la derecha y mirando hacia adelante

Autorretrato en clave baja
Flash situado a la derecha y mirando hacia la luz

Autorretrato en clave baja
Flash situado a la izquierda y mirando hacia adelante. Procesado en Blanco y Negro


Y tu ¿te atreves a probar con la técnica de la clave baja? ¿lo ves complicado?



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Cómo hacer una foto de perfil corporativa uno mismo

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Hace unos días decidí que debía renovar mi foto de perfil de varios sitios sociales como facebook, twitter etc. También recientemente, por temas de trabajo, he tenido la necesidad de renovar mi foto corporativa. Entre las opciones disponibles, he decidido hacerla yo mismo....vaya, lo que sería un autorretrato. Te explico a continuación cuál ha sido todo el proceso:

El escenario

Claro, empecemos por el principio. La primera decisión es el escenario de la toma. Yo tuve claro que debía ser en casa. Prefería un interior a un exterior ya que en la época en la que estamos ya (Noviembre) pensé que lo más cómodo era hacerlo en casita. Además ya tenía pensado un par de rincones de la casa dónde podría hacer las fotos. Ambos rincones tienen una pared sin ningún tipo de distracción, cosa que permitiría tener un fondo uniforme, justo lo que necesito para mi foto.

El primero de los rincones es una habitación que utilizamos como estudio con el ordenador y los libros (sí sí, ¡también la plancha!). Es una habitación relativamente pequeña por lo que el margen de maniobra es menor. También en la pared del fondo hay un cuadro colgado y el interruptor de la luz, cosa que pretendía evitar tratando de encuadrar justo en la zona libre de estos elementos. El segundo rincón que tenía pensado era el comedor. Allí el margen de maniobra es mayor ya que el espacio es más grande, y justo una de las paredes está libre totalmente de cualquier elemento. A pesar de no haber un espacio exagerado, dispongo de 3-4 metros libres para moverme.

Finalmente, y tras algunas pruebas, la decisión fue utilizar el comedor.

El equipo utilizado

Tenía claro que necesitaba un punto de luz (flash) que iba a situar en un punto elevado por encima de mi cabeza de forma que la luz me llegara de forma lateral. Así que dispuse de mi flash SB-900 en un trípode a unos 2m de altura digamos a unos 45-60 grados de donde me iba a situar. Además coloqué un pequeño beauty-dish acoplado al flash. Este complemento permite que la luz del flash se difumine proporcionando luz suave a toda la escena. El flash lo disparaba con un juego de disparadores Cactus V5 situados en la cámara y en el flash.

El flash está disparando en  modo apertura "A". Este es un modo muy útil en los flashes de Nikon ya que permite ajustar el flash con los ajustes de la cámara. De esta forma el flash proporciona la luz adecuada para esos ajustes. Esto es importante ya que, al disparar de forma remota con unos disparadores externos, la información de la cámara no se trasmite al flash. Sin embargo, esta opción del flash de Nikon, permite ajustarlo y ya entonces podemos situarlo en cualquier punto sin que nos tengamos que preocupar por la intensidad del mismo.

Utilicé un objetivo fijo de 50mm f1.8. Este objetivo es ideal para retratos por su gran luminosidad, y a pesar de contar con una focal fija, no fue problema una vez encontrado el encuadre que mejor encajaba en la foto. Ajusté la cámara a ISO 200, f2.8, 1/200.

Coloqué la cámara en un trípode aproximadamente a 1.75m de altura y acoplé un disparador manual con la intención de evitar al máximo cualquier movimiento de la cámara.

El modelo y las poses 

Bien, vamos con lo duro del tema, posar para hacer un autorretrato. Efectivamente, en general no nos gusta posar para hacer una foto, imaginad cuando uno está acostumbrado a estar al otro lado del visor. Pues nada, ánimo. Intenté ser aplicado y utilizar recursos para el momento de posar.

Primero de todo la posición ante la cámara. Tenía clarísimo que quería una pose en la que los hombros estuvieran desplazados, uno delante del otro. Quería evitar la foto con las espalda totalmente recta estilo "DNI". Girando un poco el cuerpo se consigue ese efecto resultando en una imagen más dinámica.

Por otro lado intenté colocar el hombro más cercano a la cámara un poco por debajo del otro hombro, de forma que da la sensación que "te acercas" a la cámara.

Fíjate en la fotos de más abajo. En la de la de la izquierda el hombro más cercano a la cámara aparece más elevado que el más alejado. Esto da sensación de "alejado". Sin embargo, en la foto de la derecha se produce el efecto contrario. El efecto es sutil y sólo es necesaria una pequeña diferencia de posición para conseguirlo.

Otra cosa que intenté es mover la barbilla un poco hacia adelante. Aunque sea mínimamente, este ligero movimiento hace que no se formen bolsas en el cuello y es más favorecedor que tener la cabeza totalmente recta.

Finalmente procuré tener la cabeza recta a pesar de estar de medio perfil. Quería evitar aparecer con la cabeza inclinada ya que no encuentro que sea nada favorecedor (mis amigos ya conocen esto cuando les corrijo en el momento de hacerles fotos jejeje).

Como te puedes imaginar, intenté varias opciones de posado, de un lado y del otro. La verdad es que no tengo preferencia por ninguno. Elegí finalmente una de las fotos en la que tengo una mejor expresión

La toma

Pensaba accionar yo mismo el disparador, pero me di cuenta que el cable apenas alcanza un metro. Así que decidí pedir la ayuda inestimable de Silvia, mi mujer. Con ella decidimos el mejor encuadre y la mejor posición para realizar la toma, justo en un lugar dónde el encuadre no cortara por ningún lado y colocando el flash en la posición deseada.

Silvia entonces me ayudó a hacer las fotos de forma que a medida que iba cambiando de pose, ella iba disparando la cámara.


¿Te has encontrado alguna vez en la situación de tener que hacer un autorretrato? ¿Cuál ha sido tu experiencia? Compártela en la sección de comentarios de esta entrada


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Hacer fotos a niños - El flash (7 de 7)

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Foto de jeppe2 en Flickr



El flash

Hablemos finalmente de el flash cuando lo usamos para hacer fotos a los peques. 
El flash es un dispositivo que vamos a usar cuando disponemos de poca luz. La luz que nos va a dar el flash es una luz muy puntual y directa, es decir, una luz dura cómo hablábamos en el primer capítulo de esta serie de posts sobre hacer fotos a niños.

Si usamos el flash de forma directa, vamos a hacer uso de esta luz dura y por tanto vamos a provocar sombras y contrastes muy acentuados en el retrato que estamos intentando realizar. Esto no es malo, sólo que lo debes tener en cuenta. Si no hay otra forma de evitarlo, simplemente debes ser consciente.
Pero un momento,  ¿hay alguna forma de usar el flash y sin embargo obtener luz suave? Pues sí, sí que la hay. Veamos dos formas:

1 - Difumina la luz del flash

El principio de acción de difuminar la luz del flash es muy simple. Se trata de provocar de alguna forma que la luz puntual del flash se difumine, y que por tanto, se suavice. De esta forma obtendremos resultados más naturales y agradables. 

Actualmente se comercializan diferentes mecanismos para difuminar la luz del flash, desde los más sencillos a los más profesionales. Se trata de artilugios que se sitúan frente al flash y que difuminan la luz. Existen también muchos recursos en internet que explican soluciones “hágalo usted mismo” bastante imaginativos. Por ejemplo el que propone simplemente colocar un vaso de plástico blanco delante de la luz del flash. Tiene sentido, la luz del flash se difumina por el hecho de pasar a través del vaso de plástico y el efecto se puede apreciar inmediatamente.

2 - Haz rebotar la luz del flash

Esta solución quizá no sea tan obvia. El principio de acción es el mismo que en el caso anterior, sólo que ahora no vamos a situar nada delante de la luz del flash, sino que vamos a hacer que la luz del flash rebote en alguna superficie....por ejemplo, el techo (siempre que podamos claro está). Efectivamente, si lanzamos un flashazo hacia el techo, la luz volverá a bajar de forma mucho más difuminada. Lo que hacemos en esta ocasión es que aumentamos la superficie desde dónde proviene la luz, y por tanto la estamos suavizando.

Te pongo un ejemplo de un flash rebotado en el techo. En esta ocasión es una foto realizada en una fiesta infantil. El espacio es una sala habilitada para la ocasión que requería el uso del flash.



El flash está montado encima de la cámara y está apuntando hacia el techo. La luz obtenida es suave y no crea sombras marcadas. Si te fijas un poco, verás el destello del flash rebotando en el techo en el reflejo de las maracas. Como ves, la luz venía de la parte superior abarcando una zona bastante amplia, lo que difumina la luz y permite que obtengamos un resultado bastante natural.
Nota sobre la foto: se trata de un recorte de una foto más amplia de la que he recortado a mi hija Noa para mostrarla en esta entrada. El recorte está un poco forzado para no incluir a ningún otro niño.

En flashes externos avanzados o profesionales esta opción es bastante sencilla de llevar a cabo, ya que podemos dirigir la cabeza del flash muy fácilmente hacia el techo. Si estamos usando el flash incorporado en nuestra cámara, entonces tendremos que recurrir a soluciones que existen hoy en el mercado para hacer rebotar la luz en el techo.

Si tienes curiosidad también existen muchas soluciones “hágalo usted mismo” que están fácilmente disponibles en Internet.

Los ojos rojos

Efectivamente, los ojos rojos son el principal problema cuando usamos el flash. Los ojos rojos se producen cuando dirigimos la luz directa del flash hacia los ojos, y es el resultado del reflejo de la luz proveniente de la retina. Al estar la retina llena de vasos sanguíneos provoca que la luz reflejada sea de color rojo.

¿Cómo evitarlo? venga, te explico tres formas

1 - Difumina el flash

Efectivamente, justo lo que te acabo de contar más arriba Si difuminas esa luz intensa y la suavizas, evitarás el efecto de los ojos rojos ya que la luz no llegará de forma tan intensa a los ojos. Lógico ¿no? Ya tienes un motivo más para intentar difuminar la luz del flash o para hacerlo rebotar en una superficie amplia como el techo. Además de conseguir una luz más suave, evitarás en cierto modo el efecto indeseado de los ojos rojos.

2 - No mirar directamente a cámara

También parece lógico ¿a que sí?. Simplemente indicando a tu pequeño/a que desvíe la mirada un poco más allá de la cámara, evitaremos que el reflejo sea captado de nuevo por la cámara, y así evitamos el efecto de ojos rojos. No es necesario que desvíe la mirada demasiado, no es necesario que ahora todas las fotos que hagas sean todas ¡de perfil!. Simplemente con desviar la mirada un poco ya evitamos el efecto. Prueba por ejemplo a decirle a tu pequeño que mire un par de palmos más allá de la cámara. Extiende tu mano unos 50cm e indícale dónde quieres que mire. Con eso seguramente será suficiente.

3 - Modo reducción ojos rojos

Algunas cámaras ofrecen un modo de reducción de ojos rojos. Esto lo que hace es que simplemente lanzan unos destellos previos al flash definitivo. Esto provoca que la pupila del ojo se cierre un poco, evitando en cierta forma el efecto de ojos rojos. No es el método más efectivo pero siempre se puede probar. El principal problema es que al disparar varios destellos previos, el tiempo necesario para hacer la toma se alarga. Ya sabemos que los niños son muy movidos así que si usas el modo de reducción de ojos rojos te será un poco más complicado captar "ese momento".

Los reflejos en las gafas 

Otro típico dolor de cabeza son las gafas. Efectivamente, cuando usamos el flash y nuestro protagonista lleva gafas, tenemos un pequeño problema. El destello del flash se puede ver reflejado y arruinar una preciosa foto.

Las soluciones para evitar este efecto pasan, como en el caso anterior en: difuminar el flash, o en no mirar directamente a la cámara. El principio es el mismo, al evitar que luz intensa se refleje de vuelta en la cámara, evitaremos este efecto.

Otra forma de evitar el reflejo en las gafas, que quizá no sea demasiado práctico poner en práctica con niños, es inclinar las gafas un poquito, de forma que miren ligeramente hacia abajo. No tiene que ser mucho, simplemente un poco para que en el caso de que haya un reflejo, éste rebote en una dirección que no incida en nuestra cámara de nuevo. 


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